24 oct. 2009

ABEL RESINO, CABEZA DE TURCO

Ya ha caído el primer damnificado por el huracán futbolístico de los malos resultados. En el Atlético de Madrid la situación es insostenible. Entre directiva y afición la relación pasó del amor-odio al odio. No hace mucho tiempo, los aficionados se congregaban en manifestaciones anti-Cerezo.

Y en medio de todo esto, el fútbol. El pobre fútbol desplegado por un equipo demasiado despistado con asuntos extra-deportivos que no le tendrían que importar. Pero cuando la concentración falla, todo se dificulta. El resultado todos lo conocemos. El Atlético no conoce la victoria, ni en Liga ni en Champions. Y el triste juego del equipo, con dos goleadas seguidas (ante Osasuna y Chelsea) ha condenado a Abel Resino. Sólo a Abel Resino.

El viernes nos "sorprendía" la directiva atlética con la despedida del ilustre ex-guardameta como entrenador del equipo. Abel Resino se despidió como el gran caballero que es, con las mismas palabras de agradecimiento con las que acojió el cargo no mucho tiempo atrás.

¿Y ahora qué? Se intentó contratar a Laudrup, pero este hombre es otro caballero y no está para pantomimas. ¿Tiene sentido despedir al entrenador y mantener todo el cuerpo técnico? Santi Denia, segundo de Abel, estará en menos de dos horas al frente del equipo para enfrentarse al Mallorca. Si los mallorquinistas salen derrotados no se debería señalar a Abel, quien simplemente ha sido una víctima de todo este circo.

El lunes se presenta Quique Sánchez Flores, un gran entrenador que salió injustamente por la puerta de atrás del Valencia. En Portugal no le fue demasiado bien. Ahora, en el Manzanares se le brinda una oportunidad. Hay equipo, y muy poco que perder. Si las cosas no le van bien, siempre puede decir que él ya se encontró el juguete roto. Para echarle una mano, estará el mismo cuerpo técnico con el que ya contó Abel. Si alguien le encuentra el sentido a esto, merece un Nobel.

Esta jugada de la directiva huele a mera estratagema para mantener el cargo y dar la impresión de que trabajan para el club. El único damnificado, como siempre, ha sido el entrenador. Pero muchos piensan que el cambio tendría que venir desde más arriba.

Foto | corazondeportivo.lacoctelera.net

1 comentario:

Manuel Cañizares dijo...

YO CREO QUE EL MAL DEL ATLETI ESTA EN LA DIRECTIVA
SALUDOS