20 oct. 2009

YO SOY... MARADONA

El Pelusa, Barrilete Cósmico, el 10, el Pibe de Oro... D10S. Diego Armando Maradona. Jugador profundamente amado en Argentina. A nadie dejaba indiferente. Velocidad, técnica, corazón, pillería, etc. ésas son algunas de las características del que para muchos es el mejor jugador de todos los tiempos.

En una humilde "villa miseria" situada al sur de Buenos Aires daba sus primeros pasos el pequeño Diego. Los aficionados de Argentina Juniors comenzaron a conocerle desde muy jovencito, ya que amenizaba los descansos haciendo malabares con un balón. Tras jugar algunos partidos con las categorias inferiores de Argentinos llegó su debut en la Primera División argentina, pocos días después de cumplir 16 años. Unos meses más tarde llegó su debut con la selección absoluta argentina. En Argentina Juniors, Maradona, se proclamó máximo goleador en cinco competiciones, tres Metropolitanos y dos Nacionales.

En 1981 se fue cedido a Boca. En su debut ante Talleres marcó dos tantos para ayudar en la victoria. Durante esa primera temporada en Boca disputó su primer clásico ante River, "El Pelusa" contribuyó con un gran gol a la victoria de los suyos por 3-0. Tras anotar 28 tantos en 40 partidos, Maradona haría las maletas para jugar en el Barcelona. Pero justo antes de que esto sucediera Maradona participó en el Mundial de España, donde la albiceleste defraudó.

Su primer año en Can Barça no fue demasiado afortunado, una hepatitis le apartó casi media temporada de los terrenos de juego. Aun así, Maradona, anotó 11 goles en 20, uno de ellos dio la Copa de la Liga al Barça frente al Madrid en el feudo blanco, provocando la ovación de la afición merengue. Además el Barcelona también salió vencedor de la Copa del Rey. En el inicio de la siguiente temporada Goikoetxea le lesionó para cuatro meses. Uno de los episodios más negros como jugador lo protagonizó en la final de Copa del Rey de la temporada 83/84. Tras el pitido final una agresión suya provocó una batalla campal y la prohibición hacia él de disputar ninguna competición española en tres meses. Su efímero paso por el Barça se puede resumir en la nada despreciable cifra de 38 goles en 58 partidos y dos títulos.

La sanción y los escarceos de "El Pelusa" con las drogas (que comenzó a consumir en Barcelona), propició que Nuñez aceptara la oferta que por éste hizo el Nápoles. Su primera temporada en el Nápoles fue buena, aunque el equipo no acompañó y terminó en una posición más que modesta. Su rendimiento no pasó inadvertido y los refuerzos para la temporada 85/86 ayudaron a que el equipo alcanzara el tercer puesto de la tabla, clasificandose así para la Copa de la UEFA.

El Mundial de Mexico'86 supuso la consagración del astro argentino. Su campeonato fue impecable. Durante este Mundial, en cuartos de final, en el partido que enfrentaba a Argentina y Inglaterra se vieron los dos goles más famosos de Maradona: La Mano de Dios y El Mejor Gol del Siglo, de sobras conocidos por todos. Finalmente Argentina se alzó con el Mundial, que supondría el segundo de su historia. Maradona ganó el Balón de Oro.

Maradona siguió en el Nápoles hasta la temporada 90/91, a pesar del interés de varios clubs importantes (como el A.C. Milan) por hacerse con sus servicios. Durante estos años Maradona disfrutó de su mejor y más fructífera época como futbolista, ganando una Copa de la UEFA, dos Scudettos, una Copa y una Supercopa de Italia.

El Mundial de Italia'90 no fue tan fructífero para Maradona como el anterior, aún así su calidad y el hecho de llegar a la final resultaron suficientes para que fuera galardonado con el Balón de Bronce.

Tras el Mundial y después de ganar la Supercopa italiana, Maradona dio positivo en cocaína en un control anti-dopping. Este hecho le apartó de los terrenos de juego debido a las sanciones. Aquí comenzó la cara negativa del astro argentino, incluso llegó a pisar la cárcel por tenencia de drogas en su país natal. Únicamente se le pudo ver en algunos partidos benéficos.

Durante la temporada 92/93 jugó en el Sevilla F.C., dejando un sabor agridulce entre la afición sevillista. Su inigualable calidad contrastaba con su actitud rebelde y sus continuos desencuentros con la directiva del club andaluz. Diego acabó marcando 4 goles en 26 partidos.

Su declive le obligó a volver a Argentina, en esta ocasión vestiría la elástica del Newell's Old Boys, donde únicamente jugó 5 partidos. De nuevo tuvo problemas con el club, además de una grave lesión, esto provocó su salida prematura del club. En este tiempo de inactividad se produjo otro episodio negro en la vida de Maradona, en el que disparó con un rifle de aire comprimido a varios periodistas. A pesar de la fulgurante caída en picado de su carrera deportiva, fue convocado para el Mundial de Estados Unidos, donde le hacen un control anti-dopping, dando positivo en cinco substancias prohibidas.

Después del Mundial la carrera de Maradona se convirtió en un constante aparecer y desaparecer del Boca Junior, del que llegó a ser entrenador-jugador. Volvió a dar positivo en sustancias prohibidas, pero su retirada llegó antes de que se pudiera hacer efectiva ninguna sanción.

Diego Armando Maradona marcó toda una época en el mundo del fútbol. Maravilló a propios y extraños con sus magnificos goles. Su juego impresionó allá por donde jugó. El contacto de sus botas con un balón de fútbol era sinónimo de arte. Su difícil carácter y sus escarceos con las drogas empañaron lo que debió ser una carrera impecable, pero no fueron suficientes para privarnos del que quizás sea el mejor futbolista de la historia.

2 comentarios:

Gabriela Miranda dijo...

Grandísimo jugador, pésimo entrenador y peor persona.

Saludos.

James Kildare dijo...

comparto la opinion del amigo, Diego se cree todopoderoso y las dos veces que cayo en antidoping demuestra que el error aun no cambia.