11 nov. 2009

EL ANÁLISIS DE JAVIER GALERA: MÁLAGA F.C.

Hoy trataremos de analizar al Málaga, equipo revelación de la temporada pasada pero que esta temporada se encuentra en horas bajas. Primero de todo, me gustaría señalar que el Málaga cuenta con una plantilla bien planificada pese a sus escasos recursos económicos. Ha logrado mantener a jugadores importantes como Apoño, Jesús Gámez y Duda, y las perdidas no han sido tan significativas. Quizá se eche en falta a Eliseu y sus galopadas por la banda, pero considero que en este caso realizaron una buena venta.

Las causas de los pobres resultados

Lo que muchos se preguntaran, es ¿cómo va este equipo tan abajo en la tabla si mantiene el mismo bloque que la temporada anterior? La respuesta la podemos encontrar en la confianza, o mejor dicho, en la autoconfianza. El futbol son acciones y decisiones tomadas en décimas de segundo. Si estas falto de confianza, esto te hace llegar una décima de segundo tarde, y es en esas décimas de segundos perdidos donde encontramos después el éxito o el fracaso.

En sus partidos podemos apreciar a un equipo débil mentalmente. Pese a cumplir con las exigencias tácticas y físicas impuestas por el entrenador, se producen errores individuales graves de forma puntual que condenan al equipo semana tras semana. Cuando hablo de errores no me refiero a fallar un gol solo delante de la portería, sino a fallos o despistes en los movimientos de ataque y sobretodo de defensa (en la basculación y coberturas básicamente) que impiden el correcto funcionamiento del equipo como bloque.

El 4-4-2, propuesta inicial de Muñiz

La temporada anterior podíamos apreciar un Málaga alegre, con una viva circulación de balón y tremendamente atrevido, descarado y dispuesto a plantar cara a todos los rivales. Esta temporada, Muñiz, bajo mi punto de vista, ha intentado “revolucionar” un sistema que ya funcionaba la temporada anterior.

Hasta hace un par de semanas, se continuaba jugando el mismo 4-4-2 del año anterior, pero éste era muy diferente a aquel. Con Muñiz, el equipo se muestra mucho más comedido y temeroso que con Tapia, sintiéndose inferior a los rivales (excepto contra el Atlético), dejando la iniciativa del juego al rival y sin mostrar capacidad alguna de contraataque. El Málaga carece de jugadores apropiados para jugar a la contra, al no contar con velocidad en las bandas y tener poca profundidad en espacios amplios; el único jugador de estas características es Forestieri.

3-3-3-1, jugando con tres centrales y dos carrileros

Rectificar es de sabios y parece que Muñiz ha tomado nota de lo ocurrido intentando dar un vuelco al sistema. Fruto de esto ha pasado últimamente a jugar un 3-3-3-1, con 3 centrales, 3 centrocampistas (1 de contención y dos de ida y vuelta), 2 jugadores en banda, 1 mediapunta o segundo punta (Obinna) y un punta, que será Edinho o Baha (personalmente, prefiero al marroquí). Si finalmente se mantiene este sistema, podremos ver una defensa bastante adelantada y un centro del campo poblado, que con los jugadores adecuados para jugar por dentro asegurará el control del mediocampo (Torres, Apoño, Duda, Juanito y en menor medida Benachour).

Las bandas deberían ser para Luque y Forestieri, jugadores profundos, el primero con buen uno contra uno y el segundo más finalizador. En ataque, si juega Edinho, se buscará un juego más directo; por lo tanto, yo apostaría por Baha, un futbolista con más tendencia a asociarse con los compañeros. Además de tener un buen remate a puerta, Baha viene a recibir cuando los balones no llegan. Por detrás estará Obinna; el ex del Inter es todo un portento físico, no exento de técnica, que podría jugar perfectamente detrás de los delanteros (un estilo a lo que hacía Baptista en Sevilla).

El último experimento, el 4-3-3

No obstante, parece ser que Muñiz no ha acabado de confiar completamente en este cambio y en el último partido contra el Tenerife hemos podido ver un 4-3-3. Personalmente considero éste uno de los mejores sistemas si se tienen los jugadores adecuados, cosa que dudo que posea el Málaga.

Primero de todo, exceptuando el caso de Gámez, no se tienen laterales que sean solventes atrás y que además se prodiguen en exceso en ataque. Además, en caso de tenerlos, estos se verían cortados al no disponer de 2 centrales rápidos y seguros para hacer las coberturas oportunas.

Después está el centro del campo. Con 3 jugadores en esa zona lo que se busca es tener el control de la pelota, dominar al rival en su propio campo y, por tanto, después de cada pérdida el centro del campo debería recuperar rápido la posesión. Los errores deberían de ser mínimos, hecho complicado si no se tiene una concentración altísima, además de la capacidad recuperativa de un especialista (juega Juanito de pivote, un central reconvertido que pese a ser defensa no es un recuperador, si no más bien un central adelantado). En la plantilla, salvo los casos Apoño y Xavi Torres, no se cuenta con jugadores capaces de jugar como interiores (como hacen en el Barça Xavi e Iniesta).

En caso de jugar así, se desplazaría a Obinna a la banda, que pese a cumplir en esta posición no es un especialista. El nigeriano, en la banda, no da al equipo verticalidad ni uno contra uno y, lo que es peor, se estaría desaprovechando un grandísimo jugador en una zona que no es la suya.

En la banda izquierda estaría Duda o Luque. Con este sistema, en el que se necesita velocidad, el más adecuado es Luque. No obstante, no es de recibo prescindir del jugador con más calidad de la plantilla. Por lo tanto, considero que no aguantará mucho con este sistema de juego y menos sin obtener los resultados oportunos.

Demasiados cambios en busca de la identidad

Cuando un equipo pasa por una crisis de resultados así, lo primero que ha de intentar recuperar es la autoestima. Se ha de apostar por un estilo de juego (al margen del sistema) que permita al equipo crecer como bloque y no variar el estilo por un mal resultado.

Tanto cambio denota una falta de confianza total en sus ideas, ideas confusas que crean inseguridad en el equipo. Un entrenador con las ideas claras (equivocadas o no) sabrá sacar rendimiento al equipo en cuanto se recupere la confianza y la pelotita vuelva a entrar. Dando bandazos, jugando un día con 3 defensas, otro con 5, al siguiente con 4 (por si un día suena la flauta) no se va a ningún sitio. Con esta plantilla se dispone de equipo suficiente como para salvarse, solo falta tener las ideas claras, confiar en el trabajo que se está haciendo y hacer que los jugadores vuelvan a creer en su futbol, no se trata de imponer, sino de convencer de que tu propuesta es la correcta.

5 comentarios:

BLANKIAZUL dijo...

me parece un gran analisis de la plantilla malaguista
saludos

futbollium dijo...

Yo al Málaga principalmente le achacó falta de gol . Ni Baha ni Luque están aportando gol . Tampoco los centrocampistas como Duda o Apoño están viendo puerta . Y la defensa ha bajado bastante el nivel , Weligton no es ni mucho menos el del año pasado .

Un saludo

Javi dijo...

futbollium estamos de acuerdo que falta gol, pero eso no se le puede achacar a los delanteros, si a estos no les llegan balones en condiciones. Muchos equipos suspirarian por tener en sus filas a Baha, Luque u Obinna.

El atletico si jugara al pelotazo el Kun no rascaria ni una, y es de los mejores del mundo.

4-3-3 dijo...

Excelente análisis. Estoy de acuerdo contigo en todo. Creo que esos cambios de táctica llegan muy tarde. Para eso está la pretemporada, no la jornada 9 de Liga. A estas alturas, el equipo debería saber a lo que juega, y no es así.
Personalmente, me gusta más la opción del 3-3-3-1. Juanito parece indiscutible para Muñiz y, como yo no lo veo nada adecuado como centrocampista, al menos, con esta táctica, ocupa la línea de 3 junto a Weligton y Stepanov, para así dejar a otros con mejor toque en la medular.
Un saludo

Magortiz dijo...

Van a sufrir, pero con trabajo se pueden salvar. Es que lo del año pasado no fue normal...
Saludos desde La Escuadra de Mago