24 nov. 2009

YO SOY... FIGO

Luis Figo nació en Lisboa, el 4 de noviembre de 1972. Creció en el seno de una familia humilde, en un barrio pobre de la capital portuguesa. Extremo a la vieja usanza, de los que pocos se estilan en la actualidad, rápido, fuerte, con calidad y luchador, un auténtico fuera de serie, así es Luis Filipe Madeira Caeiro.

A la temprana edad de 13 años ya entró a formar parte del Sporting de Lisboa, club en el que militó hasta 1995, y con el que ganó ese mismo año la Copa de Portugal. La gran progresión protagonizada en esta primera etapa no pasó desapercibida para Cruyff, que le contrató para el Barça con 22 años. En el Barça Figo se hizo como futbolista, acabó de desarrollar su fútbol. Vestido de azulgrana ganó dos Ligas, dos Copas del Rey y una Supercopa de España; además de una Recopa y una Supercopa de Europa.

En el año 2000 Figo pasó de ser el jugador más amado al más odiado por la afición culé, fichó por el Real Madrid de la mano de Florentino para comenzar la mal llamada "era galáctica". En el club blanco por fin consiguió la ansiada Liga de Campeones, además de una Supercopa de Europa, una Intercontinental, dos Ligas y dos Supercopas de España. Especialmente duro para Luis Figo fue el retorno al campo de su ex-equipo, el F.C. Barcelona, la presión sobre el portugués fue muy grande e insólitos objetos como una botella de JB o la cabeza de un cochinillo calleron sobre el cesped aquella noche.

Tras su exitoso periplo por España, Figo parte rumbo a Italia, concretamtenta hacia Milan, para recalar en las filas del Internazionale, el verano de 2005. Sus cuatro años en el club milanés fueron de lo más fructíferos a nivel de títulos nacionales; en el Inter ganó cuatro Escudettos, una Copa y tres Supercopas de Italia. El verano del 2009 Figo colgó las botas completando una de las carreras fútbolísticas más consistentes y de más éxito de la historia de este deporte.

Al margen de la simpatia o antipatía que se pueda tener hacia Figo, nadie puede negar su profesionalidad, su entrega, su lucha y sobre todo su calidad. Gloriosos choques brindó a los aficionados al fútbol con Roberto Carlos. Magníficos centros dio a Raúl, a Ronaldo... Dejó atrás increibles galopadas por la banda, grandes diagonales, infinitas asistencias y goles de bella factura. Luis Figo, un grande entre los grandes.

1 comentario:

Keymer dijo...

Simplemente excelente, yo que soy madridista creo que fue un gran jugador, un crack, pero el no debio haber salido nunca del Barcelona aunque nos las hiciera ver feas.

Saludos..